
Si les permitimos separarse en forma natural y no forzada el niño va a desarrollar confianza en su madre y el mundo externo lo que le permitirá una mayor independencia futura. Si los empujamos a separarse antes de que estén maduros, lucharán persistentemente por quedar pegados, y veremos reflejada esta inseguridad en su accionar adulto, con temores constantes a ser abandonados por los que más quiere o necesita.
Hay una fuerte presión de la sociedad por "fabricar" niños independientes antes que estén maduros para ello, provocando como consecuencia chicos pseudo independientes con una personalidad insegura y una gran sed de apoyo en lo externo.
Mary Ainstwort investigó y publicó trabajos donde demostró que los niños más apegados y dependientes de sus madres los dos primeros años de vida, tienen menos ansiedad al entrar al colegio y mayor dominio de sí mismos a los 5 años.
Fergueson 1987: investigó desórdenes de conducta y concluyó que estos declinan con la duración incrementada de la lactancia.
Los chicos que tuvieron una lactancia más prolongada demostraron un ajuste social más fuerte y consistente.
El amamantamiento prolongado está relacionado con detectables aumentos en la habilidad cognitiva y en los resultados académicos en un estudio hecho sobre chicos de 8 a 18 años (Horwood, 1998).
Existen diferencias significativas entre un mayor índice de desarrollo mental y la duración prolongada del amamantamiento (Morrow, 1988).
Las lactancias prolongadas están relacionadas con menores escalas de ansiedad en estudios con jóvenes adultos (Hawkins1975) (Bushnell,1977).
Fuentes:
http://www.planetamama.com.ar/nota/el-destete?page=full
https://www.google.com.mx/search?q=breastfeeding+png&biw=1264&bih=724&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwiA0p7YwvLPAhUBRT4KHe3jA94Q_AUIBigB#imgrc=ZTNgwVvMxtuZ5M%3A
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